U2 Propiedad intelectual y los derechos de autor

LA PROPIEDAD INTELECTUAL Y LOS DERECHOS DE AUTOR

 

Resumen

Artículo: La propiedad intelectual y los derechos de autor en el diseño gráfico y diseño de información.

Autores: Mtra. María de los Ángeles Lichtle, Dra. Sonia Gisella Aguirre

La propiedad intelectual abarca una variedad de elementos como imágenes, logotipos, marcas, invenciones, materiales, perfumes, procesos industriales, videos, programas y juegos de computadora, e interpretaciones. Los diseñadores, como creadores, pueden adquirir derechos sobre sus creaciones y cederlos a terceros mediante licencias. Para que la propiedad intelectual tenga valor, debe ser utilizada, explotada o comercializada. De lo contrario, su utilidad para el propietario es limitada.

Los derechos de autor son una rama de la propiedad intelectual que protege las creaciones del intelecto humano, específicamente la expresión tangible de conceptos originales. Según el Convenio de Berna, los derechos de autor se otorgan a obras originales y a obras derivadas, como traducciones y adaptaciones, siempre que se respete el derecho del autor original. Los derechos de autor permiten al titular utilizar su obra a voluntad y prohibir su uso no autorizado. En México, estos derechos duran la vida del autor más setenta y cinco años post mortem. No es necesario registrar una obra para que esté protegida por derechos de autor.

La propiedad industrial incluye leyes y regulaciones para mejorar los procesos y productos en actividades industriales y comerciales. Esta rama de la propiedad intelectual promueve la innovación y calidad, otorgando patentes para proteger invenciones. Las marcas son un componente crucial de la propiedad industrial, diferenciando a los fabricantes y otorgándoles identidad propia a través de logotipos e imágenes. El registro de marcas, que dura diez años y debe ser renovado, protege contra la confusión y el uso no autorizado.

Las patentes, de acuerdo con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), fomentan el desarrollo económico recompensando la creatividad intelectual. Las patentes otorgan exclusividad por aproximadamente veinte años, después de lo cual la invención pasa al dominio público. Para ser patentada, una invención debe ser nueva, introducir un elemento inventivo y ser aplicable industrialmente. Sin embargo, pocos proyectos de diseño gráfico califican para patentes.

Los modelos de utilidad y los diseños industriales son otras formas de propiedad industrial. Los modelos de utilidad incluyen objetos que, tras una modificación, presentan nuevas funciones o ventajas y tienen una vigencia de diez años. Los diseños industriales, que comprenden dibujos y modelos industriales nuevos y aplicables industrialmente, tienen una vigencia de quince años. Ambos requieren registro para su protección.

Los secretos industriales se refieren a información confidencial de valor comercial o industrial que una persona física o moral guarda. Esta información debe ser mantenida en secreto y no puede ser revelada sin autorización del titular. La ley protege estos secretos, penalizando la divulgación no autorizada.

 

Conclusión

El derecho de autor protege las obras concretas y no las ideas abstractas. Para que una idea tenga validez legal, debe estar plasmada en un soporte tangible. Registrar las obras y mantener pruebas del proceso de creación proporciona una mayor garantía de protección. Por ello, es útil que los diseñadores mantengan los bocetos, el proceso de diseño, los prototipos y los archivos digitales. Esto les permitirá demostrar su autoría en caso de disputas.

En este ámbito también, es fundamental comprender la importancia de la propiedad intelectual. Este conocimiento les permite a los diseñadores proteger sus creaciones y asegurarse de que se respeten sus derechos. En su entorno laboral, deben estar al tanto de los acuerdos y contratos que firman, ya que estos pueden incluir cláusulas sobre la cesión de derechos de autor.

Un ejemplo de eso, es cuando se desea incluir en el portafolio trabajos realizados para empresas, pero hay recordar que, en muchos casos, se han cedido o renunciado a sus derechos de autor sobre esas obras. Por ello, es esencial revisar los términos de los contratos para evitar problemas legales al usar esos trabajos como muestra de su talento y experiencia.

En cuanto a la cesión de derechos, es fundamental que se establezcan claramente los términos de uso, la duración de la cesión y el ámbito de aplicación. Estas disposiciones deben estar bien definidas para evitar malentendidos.

 


 

Bibliografía

García de acevedo, M., & Narváez, S. (2017). La propiedad intelectual y los derechos de autor en el diseño gráfico y diseño de información. Revista digital de diseño gráfico.

 

 

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